REPORTAJES: Las rutas alternativas para el ADR

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Alerta; desvío obligatorio en la A2

Jesús Herrero, más conocido como Chirrín, junto a su espectacular trailer ADR.

 Aunque los transportistas dedicados a las mercancías ADR son el colectivo sometido a las exigencias legales y técnicas más severas, a cambio la administración no siempre les paga con la misma moneda. Texto y fotos: Joan Garriga

En el km570 de la A2 empiezan los problemas para los transportes ADR que deben abandonar la autovía.

Acompañamos a uno de estos transportistas por el viejo trazado de la NII en el puerto del Bruc, una vieja carretera que data de antes de los años 60, cuando la construcción del túnel del Bruc evitó para el tráfico rodado un dificultoso puerto de montaña que ralentizaba la ruta entre Madrid y Barcelona. Con los años la A2 tomó el relevo de la vieja NII, el túnel del Bruc también fue desdoblado y la mayoría de transportistas pudieron disfrutar de mejores carreteras, más seguras y rápidas para su trabajo diario. Un reducto… Pero no, como en los tebeos del guerrero galo Astérix, aquí también podemos hablar de un grupo de irreductibles que prefiere evitar algunos de los puntos de la red viaria y sigue a cambio recorriendo con sus camiones cargados peligrosos puertos de montaña con un solo carril en cada sentido, fuertes pendientes, barrancos al pie de la cuneta y giros tan cerrados que serían más dignos del mundial de rallies que de una de las principales rutas del transporte por carretera en nuestro país.

La vieja carretera del puerto de montaña está sometida a un denso tráfico de camiones ADR.

Y es que esa es la sorprendente y curiosa realidad. Para los cargamentos ADR el puerto de montaña que traemos a estas páginas y sus paellas contraperaltadas en pleno descenso, que nos recuerdan como era este país antes de las autovías, esto sigue siendo la dura realidad cotidiana. Cualquier transportista del sector lo conoce y sufre. En España, a raíz del trágico accidente de un camión cisterna en un camping de la costa mediterránea, se dictó la que muchos opinan es la normativa ADR para transportes más exigente a nivel mundial. Tanto que muchos tramos de la red viaria quedan prohibidos para los transportes de materias consideradas peligrosas. Y, claro, llegan los problemas, pues en nuestra tecnificada sociedad productos como el combustible para nuestros coches, butano para las estufas, asfalto para las carreteras y mil componentes químicos que utilizamos en nuestras casas se necesitan en todas partes.

El descenso resulta complicado, con cerrados giros intercalados.

Así las cosas… ¿Por donde pasan los camiones que los transportan? La fatídica salida 570 Los especialistas en mercancía ADR tienen que ver como en su ruta entre Barcelona y Lleida por la A2 de repente un panel informativo les recuerda que deben abandonar la autovía y retroceder varias décadas mientras rodean el túnel del Bruc. La norma prohíbe a los cargamentos ADR circular por el túnel, así que precisamente los camiones que mayores daños podrían causar en caso de sufrir un accidente son desviados hacia un tramo especialmente delicado. Para comprobarlo tenemos la suerte de poder acompañar a un transportista autónomo de Tarragona, quien trabaja al volante de un espectacular y perfectamente cuidado Scania de la SerieT, cuyo motor V8 a los más de 600.000 kilómetros recorridos sigue empeñado en demostrar la fiabilidad de la marca sueca. Chirrín, como se conoce en el sector a Jesús Herrero, nos cuenta:

Chirrín nos explica que la incoroporación desde el desvío a la A2 es uno de los puntos más peligrosos.

“En el resto de Europa esto no sucede, los transportes ADR pueden pasar por donde los demás camiones, porque se supone que las carreteras son seguras y tu camión además es igualmente seguro y cumple una normativa más rígida y exigente que el resto de vehículos. Los transportistas ADR tenemos una formación específica, sufrimos más controles, tenemos consejero de seguridad…¡Y luego te encuentras que en una ruta principal, por donde tenemos que pasar casi siempre que salimos desde el puerto de Barcelona, te desvían por una carretera peligrosísima. Porque aquí en muy pocos kilómetros subes y bajas un puerto de montaña con cuatro curvas que no permiten el más mínimo error conduciendo en camión. Son giros con un barranco al lado y te los marca a 30 por hora. ¡Y no te pases! Porque sería vuelco seguro.” Para mayor inri en esta ruta alternativa existen dos colectivos obligados a tomarla; los ADR y los transportes especiales cuya carga supere los tres metros de anchura.

Un problema añadido es la falta de zonas de descanso acondicionadas para ADR.

El cóctel idóneo para provocar un bonito e indeseado accidente, teniendo en cuenta las dificultades de maniobra de los giros finales de este pequeño puerto de montaña: “En las curvas finales del desvío tienes que abrirte ocupando el carril contrario, porque son tan cerradas que si no el tráiler no es capaz de entrar en ella. Me pasa a mi con este camión de morro y a todos los demás, porque mi distancia entre ejes es la de cualquier otra tractora y soy igual de maniobrable que los demás. “ Punto sensible En sentido hacia Lleida, si hemos superado el descenso con toda la prudencia que demanda, nos queda todavía un último obstáculo a superar. Una incorporación que parece expresamente diseñada para causar colisiones por alcance: “Lo malo es que no tenemos carril de aceleración cuando nos incorporamos de nuevo a la autovía. Precisamente ahí la A2 va en descenso y los que salen del túnel van a bastante velocidad. Nosotros salimos con un tráiler cargado y sin carril de aceleración vamos lentísimos cuando entramos en la autovía porque no tenemos modo de acelerar más con un 40 toneladas. Creo que ese punto es muy peligroso.” Este desvío obligatorio para los transportes ADR no es más que otro de los agravios propios de un país donde la normativa existente a menudo sólo puede cumplirse sobre el papel.

En los giros más cerrados se ocupa parte del carril contrario y los conductores deben extremar la precaución.

En teoría el tipo de transporte que hoy nos ocupa sólo puede detenerse en áreas de servicio convenientemente equipadas que brillan por su ausencia en nuestra red viaria. Además, dos de estos transportes no pueden aparcar juntos, de modo que uno debe encontrar un parquing adecuado y encima vacío. Chirrín sentencia: “Por mucho que cumplas, por mucho que lleves todo al día la norma es tan exigente y tiene tan poco que ver con la realidad que si te paran tienes denuncia segura. Simplemente con los descansos… Puedes elegir entre que te multen por aparcar en un lugar no autorizado o bien por pasarte de tacógrafo tratando de llegar a un lugar autorizado. Somos los transportistas peor tratados por la ley.”

Normas, reglamentos, exigencias y más exigencias

Ahora las cisternas deben llevar el nombre del operador.

Desde luego cuando se trata de seguridad todo lo que se haga por potenciarla es poco, pero eso no debería servir para incrementar la burocracia y los requisitos a cumplir sin pararse a pensar en su eficacia y viabilidad práctica. Como muestra vemos alguno de los elementos que debe llevar cualquier transporte ADR. Algunos son tan sensatos como los extintores, placas identificativas de productos y ropa de trabajo conveniente para las operaciones de descarga… Pero claro, las administraciones cambian y cada vez que llega un nuevo responsable al cargo de estos transportes suele añadir algún requisito a la ya larga lista. Buen ejemplo de ello son las tuercas que ahora deben asegurar las placas, la obligatoriedad de llevar a bordo pala y escoba, material para cortar fugas, identificación del operador de la cisterna… Todo muy bonito y quizás útil en alguna ocasión, aunque en caso de accidente algunos profesionales del sector duden de su eficacia, recomendado aquello de correr para salvar la vida propia y a ser posible dar el aviso lo antes posible a los servicios de emergencia.

Otra nueva normativa consiste en sujetar las placas con tornillos.