Rogelio memoria del transporte en El Bierzo

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La memoria de un pegasista Rogelio memoria del transporte en El Bierzo

Rogelio pasea su pasión pegasista con el Bierzo Bus.

Rogelio conserva un abundante archivo gráfico como esta imagen de su primer empleo.

 

Rogelio Cerezales es uno de esos afortunados en la vida que han podido acometer el retiro con una gran pasión y actividad que le llena en gran medida sus días. No hay que convertirse precísamente en un Sherlock Holmes para descubrir que nuestro amigo es un pegasista como pocos, más si cabe si cuando lo encontramos viaja al volante de su Bierzo Bús, al que ha transformado en una auténtica unidad móvil para amantes de la historia del transporte. Texto: Joan Garriga Imágenes: Archivo Rogelio Cerezales y J.G.

Al volante de este autobús Pegaso 5117 Rogelio no se pierde una concentración de clásicos.

El Bierzo bus ya es un monumento más del Bierzo.

 

En ocasiones uno debe aplicarse al máximo en este oficio de hablar con la gente para explicar a modo de reportaje lo que el personaje de turno alberga… Algo que desde luego no ocurre en este caso, puesto que Rogelio ha convertido un poco conocido modelo de autobús Pegaso 5117 en un auténtico escaparate ambulante de parte de su trayectoria personal e incluso de buena parte de sus pasiones.

Esta era la flota de Grúas y Taller Hermanos Sánchez en la Ponferrada de inicio de los años 60 del pasado siglo.

En los años 60 se iniciaba un plan de carreteras que trajo mucha actividad.

Este Pegaso grúa fue artesanalmente transformado a partir de un camión pescatero accidentado.

 

Y es que la decoración exterior del Bierzo Bús nos muestra claramente que estamos ante alguien que siente la marca Pegaso con un fervor casi religioso, como muestran dibujos que plasman algunos momentos gloriosos de la marca: carreras de camiones con uno de los Troner del equipo oficial con que la marca defendió sus colores en la década de los 90, el Pegaso Tecno de Alvi Truck Sport, uno de los míticos turismos deportivos Pegaso de

Las grandes grúas industriales facilitaron los trabajos de construcción.

La dificultad de las rutas provocaba accidentes tan aparatosos como el vuelco de este transporte especial.

 

competición de los años 50 del pasado siglo… Únicamente la ventana trasera de este Pegaso muestra un vehículo que no tiene el honor de ser un Pegaso, pero claro, se lo perdonaremos, puesto que se trata de un homenaje al mayor ídolo del automovilismo, Rogelio dixit; se trata del malogrado Ayrton  Senna y su Mclaren de F1. Rogelio memoria del transporte en El Bierzo

Recuerdos vivos

Mientras la grúa actuaba se cortaba la carretera provocando grandes atascos de camiones.

Pegaso Europa accidentado tras sufrir un vuelco.

Otro Pegaso víctima de un buen susto, con chapuzón incluido.

 

Frente a este bus Pegaso 5117 del año 1989 la conversación llega prácticamente de inmediato a las viejas glorias del transporte pesado: “En la parte trasera el paisaje que pintamos corresponde la central de energía eléctrica de Ponferrada, donde trabajé muchos años. En el paisaje pedí que me pintasen uno de los primeros

Afortunadamente las grúas no siempre actúan en accidentes, como demuestra esta descarga de un camión Dodge.

Otro Dodge, con peor fortuna, en el fondo de un barranco.

 

modelos de Pegaso, el conocido Mofletes, pero además junto a él puede verse un camión grúa Pegaso muy particular de cuatro ejes, que fue uno de los primeros vehículos que pude conducir, perteneciente a la empresa Grúas y Taller Hermanos Sánchez, cuando apenas había cumplido los 16 años.”

En el activo de estos profesionales está el haber facilitado la dieselización de RENFE en el Bierzo.

 

Quien así nos habla no puede ser otro que el propio Rogelio, quien se ha convertido en una especie de guía de este auténtico museo rodante de la historia pegasista en que se ha convertido el Bierzo Bús.

El estreno de esta grúa marca Muhkran marcaba la vida profesional de Rogelio.

La edificación de centrales eléctricas fue un gran polo de actividad en el Bierzo.

Curioso modo de convertir un Pegaso en vivienda móvil.

 

“A los 14 años entré a trabajar en este taller de Ponferrada, donde se realizaban todo tipo de trabajos mecánicos y a medida que las instalaciones de ENDESA se iban ampliando empezó a haber trabajos para las grúas cada día de más entidad. Era la época en que se estaban construyendo los pantanos, las centrales eléctricas, líneas de alta tensión…  Y todo requería mover maquinaria de muchas toneladas de peso. Había

Los años del desarrollismo, entre los 60 y 70.

Las comunicaciones entre León, Galicia y Asturias empezaban a mejorar…

 

pocos medios y por aquel entonces la flota pesada de grúas en el taller eran las máquinas más grandes en la zona del Bierzo. Teníamos un camión Mack de tres ejes transformado a grúa y otro GMC militar 6X6 con un cabrestante… Por eso para dar servicio a la construcción la carretera nacional y para ENDESA los responsables del taller decidieron transformar un camión Pegaso, del modelo cabezón, que se había estrellado destrozando su frigorífico. Era de un transportista gallego que iba al pescado. El camión se transformó para que fuera un

Hacia los 70 los grandes proyectos de ingeniería contaban con medios técnicos de primer orden.

Desde el fabricante Luna Grúas Sánchez recibe una nueva grúa.

 

chasis cuatro ejes 8X4, con doble tracción trasera. Gracias a la grúa que se montó sobre el chasis podía levantar hasta 25 toneladas, después en el mismo taller se le añadieron contrapesos y se mejoró la pluma hidráulica, de modo que con ese Pegaso pudimos llegar a las 35 toneladas y los 32 metros de alcance. El viaducto de la antigua N-VI a su paso por Ponferrada no podía haberse finalizado sin transformar así este camión.” Rogelio memoria del transporte en El Bierzo

Rogelio pasó a trabajar en el parque de vehículos de Endesa, con este Pegaso Comet plataforma aérea.

Un joven Rogelio frente a uno de los Pegaso Comet de Endesa.

Rogelio también incorporó a su archivo fotográfico la etapa correspondiente a los orígenes de Endesa.

 

Un chaval al volante

Rogelio no era más que un aprendiz del taller, pero solía acompañar al conductor de aquel fantástico Pegaso grúa 8X4 y entre las agotadoras jornadas en la construcción de todo tipo de infraestructuras y las carreteras estrechas y tortuosas de la época lo cierto es que no era extraño que se aprovechasen los tramos más simples, por ejemplo al sur de la cercana Astorga, una vez superada la parte más montañosa de la ruta, para dejar que el chaval tomase el volante mientras su conductor titular echaba un sueñecito…

La construcción de la central hidroeléctrica de Bárcena movilizó medios de transporte como estos Pegaso y Ebro.

El mayor Pegaso de la época era así de pequeño junto a la presa de un pantano.

Pioneros de los transportes especiales, con una tractora Diamond estadounidense, al servicio de la industria eléctrica.

 

Tras aquellos felices años como gruísta auxiliar, a juzgar por el brillo que surge en el rostro de Rogelio mientras los recuerda, nuestro protagonista se sacaba el carnet de conducir y se plantaba en la lejana Barcelona en busca de un empleo: “Encontré trabajo como repartidor de bombonas de butano por  Valle De Hebrón, una zona de la capital extremadamente montañosa, donde sudabas mucho pero podías sacar un buen dinero  a base de las propinas con que los vecinos te animaban a subir las cuestas y escaleras cargado con las bombonas. “

Algunos de los transportes más pesados tenían su origen el puerto de Bilbao.

Un Thames Trader, antecesor de los Ebro, perteneciente al parque móvil.

Un pesado dúmper de marca desconocida arrastra un transformador con delicadeza.

 

Tras el Ebro de morro del butanero, Rogelio parecía decidir que el riesgo no era algo a rechazar, puesto que su siguiente empleo, hasta realizar el servicio militar, lo pasaría trabajando por todo el país en una empresa de voladuras con dinamita.

Tres Mack enganchados para mover esta pesadísima carga.

Otro de los Mack de la empresa Celes, en esta ocasión desafiando los pasos estrechos.

Otro espectacular transporte especial acarreando un transformador, la tractora es un modelo Autocar.

 

Regreso a Ponferrada

Un empleo en ENDESA, concretamente en el parque de maquinaria auxiliar, permitió a Rogelio por un lado regresar a su tierra y por el otro mantenerse siempre rodeado de todo tipo de camiones, excavadoras, grúas industriales…

El Diamond en pleno trabajo para el compañía eléctrica ENESA.

Al volante de este Renault Premium también trabajó Rogelio.

El Iveco que trasladaba un laboratorio de mediciones eléctricas también pasó por las manos de Rogelio.

 

“Con los años fui cambiando de cometidos, pero siempre tenía cerca el volante. A veces tuve que llevar equipos de trabajo a líneas eléctricas de difícil acceso haciendo pistas muy complicadas en invierno con un Land Rover, en otra época tenía que estar con las palas que cargaban carbón en los camiones… Al final me encargaba de varios vehículos, un camión plataforma para trabajos aéreos, el vehículos que llevaba instalado el laboratorio móvil de instalaciones eléctricas…”

En definitiva, Rogelio tuvo una larga vida laboral al volante de infinidad de vehículos industriales, muchos de ellos de la marca Pegaso y, claro, cuando se planteó ocupar su tiempo libre decidía seguir con un Pegaso entre manos. Realmente, viendo lo bien que se le da, no podemos más que sentir franca y sana envidia.

El Bierzo Bus

Para disfrutar de su jubilación Rogelio se ha puesto al volante de este autobús homenaje a Pegaso.

 

El autobús Pegaso 5117 es un modelo de 1989, basado en la misma mecánica de los camiones Pegaso Tecno más ligeros, la versión de 170 CV, que exisitió en varias versiones de chasis de hasta 20 toneladas de peso total. Este autobús sin embargo puede considerarse una auténtica rareza. Según nos cuenta su afortunado propietario se trataba de una gama de buses creada para mercados como el africano, donde se utilizaban todavía chasis al estilo de los camiones rígidos, con estructura más reforzada y motor en situación delantera. Rogelio memoria del transporte en El Bierzo

En la parte trasera del bus se recuerdan el primer Pegaso y el primero que condujo Rogelio.

El motor de 170CV se aloja delante, siguiendo la misma estructura básica de un camión.

 

Esta unidad se quedó en España al dedicarse al uso como banco de sangre. Gracias a lo cual realizó un kilometraje bastante corto y hoy marca únicamente 80.000 kilómetros recorridos.

La carrocería realizada en fibra facilita el mantenimiento y además asegura envejecer sin problemas derivados de la corrosión.

El Pegaso 5117 fue un modelo robusto de autobús destinado a algunos mercados en la exportación.

El interior del Bierzo Bus se ha transformado en una cómoda vivienda.

Los detalles pegasistas son multitud en el Bierzo bus.

 

Tras un costoso proceso de homologación, a través del INTA, Rogelio conseguía homologar su estupendo bús como furgón vivienda y consagrarlo así a la estupenda dedicación actual: acudir a cuantas concentraciones de vehículos industriales clásicos sea capaz. Y ya puestos, decidía decorar tanto en el interior como el exterior su unidad móvil pegasista en homenaje a todos los vehículos de su amada marca Pegaso. No en vano estamos ante uno de los miembros del Club Nacional Pegaso, asociación cultural accesible a través del web www.clubnacionalpegaso.es .

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