CAMIONES CLÁSICOS: Avia el camión más aeronáutico

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Avia el camión más aeronáutico entre los clásicos. Avia fue una de esas marcas surgidas en los años de mayor necesidad y carestía de recursos, propios de la posguerra española y su lentísima recuperación económica posterior, que marcó la trayectoria económica y social en la España de la segunda mitad del siglo pasado.

Aunque el primer modelo de esta marca dedicada a crear vehículos adecuados al transporte ligero y la distribución no fue más que un humilde motocarro, lo cierto es que si buscamos en los orígenes de la marca Avia encontraremos a una familia industrial. Loring, que destacó entre los pioneros de la aviación en España y que posteriormente llegaría incluso a dedicarse al sector de los helicópteros.

Por Joan Garriga

Los camiones ligeros Avia fueron fabricados por Aeronáutica Industrial SA, hasta que la marca pasó a manos de su rival Motor Ibérica, propietaria de Ebro.

Sin embargo, a lo largo de los años 50 y 60 del siglo XX la empresa,  AISA (Aeronáutica Industrial Sociedad Anónima) languidecía debido a que la actividad del sector aeronáutico nacional daba para poco más que mantener en vuelo las escasas aeronaves del momento. Por ello se imponía buscar nuevos campos de actividad para mantener a la plantilla ocupada y cobrando sus salarios. Eso sería lo que llevaría a los dirigentes de la empresa incluso a dedicar parte de la producción a equipamientos de cocina y hogar, hasta que el incipiente desarrollo económico del país les hizo tornar sus esfuerzos hacia los vehículos ligeros de mercancías.

AISA (Aeronáutica Industrial SA) participó en el mantenimiento de aviones y helicópteros, llegando a participar en el diseño y fabricación de prototipos de helicópteros para el Ejército del Aire español.

 

La gama de camiones Avia iba desde la tonelada y media hasta las 10 toneladas de carga útil en el mayor modelo de la gama.El camión ligero Avia destacó por su diseño práctico y robusto, dotado de una mecánica Perkins muy fiable.

El camión más aeronáutico

Y es que si bien la empresa estatal ENASA con Pegaso despuntaba en el campo de los vehículos industriales pesados lo cierto es que todavía había poca oferta de modelos y todavía menos en el caso de camiones ligeros y camionetas. Aquello sería el toque de salida para la que llegó a ser una marca bastante exitosa en este campo. Primero creó humildes motocarros y más tarde una serie de camiones y autobuses que tuvieron en la fiabilidad y bajo coste sus mejores bazas.

Aquí vemos un motocarro junto a una furgoneta Citroën HY, ambos protagonistas del transporte urbano iniciando la segunda mitad del siglo XX en España.

 

Motorizar la distribución

El humilde motocarro, era realmente una alternativa muy ventajosa respecto a como todavía muchos comercios realizaban sus pequeñas entregas en el casco de las ciudades… Utilizando carretillas a mano, de modo que un vehículo a medio camino entre una pequeña motocicleta y una camioneta pese a lo humilde de sus capacidades podía representar un importante avance en la España de los años 50 del pasado siglo. El motocarro Avia era capaz de mover una carga de 400 kilogramos gracias al empleo de un motor de sólo 197 cm3 de cilindrada, de la firma Hispano de Villers. Rendía 8,4 CV de potencia máxima.

Del motocarro al camión

Cuando la marca abandonó esta gama, en parte porque la economía del país ya admitía la comercialización de vehículos industriales más capaces y más caros, se habían fabricado hasta 1963 más de 1.700 unidades del motocarro Avia. Eso  preparó a la marca para acometer el mercado de camiones ligeros, donde llegaría a ser uno de los nombres protagonistas en el mercado español de vehículos industriales ligeros.

Una mecánica simple y fiable marcaba la estructura de los camiones Avia, como puede verse en este chasis sin cabina.

 

Avia será su camión

Con el eslogan que mencionamos más arriba poco a poco Avia se hizo un nombre en el panorama español del transporte ligero. El primer camión sería el Avia 2.500. La cifra indica la carga útil en kilogramos del modelo, su mecánica, como sería norma en la práctica totalidad de modelos de la marca, excepción hecha de los primeros motocarros y de una exclusiva serie de camiones dedicados a los cuerpos de bomberos que montarían motores refrigerados por aire Deutz Klockner, sería un propulsor realizado bajo licencia del especialista británico Perkins. Una auténtica referencia en el transporte ligero español y europeo.

Los primeros Avia se conformaban con 62 CV, que poco después en el propulsor de 4,1 litros y cuatro cilindros en línea serían 71 CV. Esta cifra, que actualmente nos parece insuficiente incluso para un humilde utilitario, en la España de los años 60 y 70 servía para impulsar camiones como éste y mayores. Ese era el caso del Avia 4000, uno de los modelos con mayor éxito de la marca y que en función de la longitud de chasis y carrozado podía alcanzar un peso máximo en carga de entre 5 y 6,2 toneladas.

Los chasis de Avia también permitían crear prácticos microbuses con su mismo motor de origen Perkins.

 

Con una caja de cambios manual de cuatro velocidades y el gran peso a mover para sus 71 CV no es de extrañar que los Avia fuesen camiones sufridos en el tráfico urbano a la par que dramáticamente lentos cuando se veían obligados a afrontar rutas interurbanas. La carretera claramente no era su mejor ambiente, pues a la escasa potencia se le sumaba un equipo de frenado a base de zapatas y accionamiento hidráulico que era más propio de un turismo que no de un auténtico vehículo industrial. Los Avia acusaban falta de potencia del equipo de frenado, que se veía agravada al no contar con otro tipo de freno auxiliar, como el de motor propio de camiones de mayor entidad.

El Pegaso Comet 1100, con 10 toneladas el más ligero de su serie, quedaba por encima de la gama inicial de camiones Avia.

 

Colaboración de ENASA

Desde su aparición sin embargo el precio ventajoso y su mecánica simple posibilitó una buena aceptación de los Avia en el mercado. A ello se sumaba el aspecto de sus cabinas, bastante moderno, con un habitáculo capaz para tres plazas, gracias a la banqueta doble en el puesto del acompañante. Esta cabina estaba dominaba por un gran capot central, que era a través de donde se hacían las intervenciones mecánicas en caso de avería.

La cabina de los clásicos camiones Avia no era abatible, aunque como hemos dicho su aspecto moderno, sobre todo en comparación a sus rivales Ebro de las series B y C bastante anticuados en comparación, había contado para su desarrollo con la colaboración del departamento técnico de ENASA, es decir de la marca estatal de vehículos pesados Pegaso, que era la mayor autoridad del país en el campo de los vehículos industriales a inicios de los años 60. Y es que el INI (Instituto Nacional de Industria) había entrado en el accionariado de AISA y cuidó de proteger su inversión aportando el conocimiento de su marca emblemática: Pegaso.

 

Este hermoso furgón de mudanzas Avia se conformaba con un motor Pekins de 71 CV.

 

Lo cierto es que por aquel entonces el modelo más ligero de la gama Pegaso, el camión Comet en su versión menor, la denominada Pegaso 1100 para 10 toneladas de peso total en carga, quedaba un escalón justo por encima de lo que ofrecían los primeros camiones Avia. Aunque parecía que desde el INI las autoridades industriales del regimen franquista veían a los Avia como el complemento idóneo para sus camiones pesados de Pegaso, lo cierto es que ese papel finalmente lo jugaría otra marca nacional, nos referimos a SAVA que de hecho terminaría englobada dentro de la propia gama Pegaso.

Los competidores nacionales

Sin embargo Avia seguiría manteniendo un cierto liderazgo entre los camiones ligeros en el mercado español, compitiendo durante un tiempo ventajosamente con otras marcas como la misma SAVA, Nazar y Ebro, así como con los modelos más ligeros de otro grande en el panorama español de vehículos industriales Barreiros. La gama de Avia tendría en el modelo 10000 su máximo exponente. Con 10 toneladas de carga útil este camión rondaba las 14 toneladas de peso máximo y por tanto ya incidía en la categoría de los Pegaso Comet 1090 y Barreiros Saeta e incluso Azor, por citar a los domonadores en el transporte español del momento. Dicho chasis también permitía carrozar un autobús de tamaño medio usando la base mecánica de Avia, que podía alcanzar entre las 30 y 40 plazas.

Ebro con el lanzamiento de su Serie D con cabina abatible fue el mayor rival para los Avia.

 

Pese a las virtudes que definían los modelos de Avia lo cierto es que el gran desarrollo de los competidores en liza le puso las cosas cada vez más difíciles. El gran competidor fue Motor Ibérica y sus camiones Ebro, fabricados en Barcelona y con el apoyo primero de la multinacional Ford y después de la nueva propietaria Massey Ferguson terminarían dominando el panorama de los más ligeros. En parte por el nuevo modelo, la serie D contaba con cabina abatible, una clara mejora que facilitaba el mantenimiento de los camiones, a la vez que empleaba los mismos motores de licencia Perkins en los que confiaba Avia. Además, el buen pulso financiero de Motor Ibérica finalmente haría que absorbiera a su marca rival Avia.

Camioneta Avia de 3.500 kilogramos, que con pocas modificaciones daría paso a la gama Trade de Nissan.Nissan Trade, modelo basado claramente en la anterior gama de camionetas Avia y Ebro de 3.500 kilogramos.

 

En la etapa final de ambas marcas Avia y Ebro compartieron gamas. La única diferencia era el logo de una marca u otra en el frontal de sus vehículos. Esta sería la etapa final tanto para Avia como para Ebro. Había llegado el momento de Nissan Motor Ibérica que finalmente unificaría a ambos fabricantes bajo su propia marca. Aunque esa ya sería otra historia…