Este 2026 se caracterizará por la pérdida del personalizador de camiones, Sven-Erik «Svempa» Bergendahl. Un icono en el mundo del camión. Que supo imprimir su impronta en cualquier vehículo que tocaba. Míticos son desde su primer premio, con un Scania SBAT111 modificado, en la Nordik Trophy de 1985 celebrada en Mantorp Park, que en aquella época se denominaba «El camión más elegante de Suecia». Pasando por sus inconfundibles longlines, que nos hacían imaginar un espacio jamás visto en una tractora. Así como sus icónicos Red Pearl y Chimera. De los que hemos disfrutado hace poco en vivo y en directo.

De gruista a gurú del tunning
Sven-Erik poseía un aspecto enjuto, recio. Sin embargo, su carácter se forjó en los duros inviernos suecos. Su oficio inicial consistía en rescatar camiones varados en carreteras.

Sin embargo, fue a finales de los 60 cuando descubrió su verdadera vocación. En 1970, carrozó personalmente su primer camión, un Scania dotado de un remolque de asistencia, marcando el inicio de una relación inquebrantable con el fabricante sueco. Desde aquellos años, se mantuvo fiel a la marca de Södertälje, combinando su labor de rescate con la creación de vehículos únicos.

Su consagración llegó en 1980, cuando se alzó con la victoria en el Nordic Trophy, el concurso de camiones personalizados más prestigioso de Escandinavia. Su obra, un espectacular Scania SBAT111, exmilitar, no solo ganó el trofeo, sino que cautivó a los directivos de Scania, dando inicio a una colaboración oficial que cambiaría la industria para siempre.
Pura artesanía
El proceso de creación de un camión Svempas no era una simple puesta a punto, sino una obra de artesanía en toda regla. Todo comenzaba con los bocetos y diseños de Jan Richter, su mano derecha y responsable de diseño. La cabina se fabricaba en los talleres de Oskarshamn, desde donde se enviaba a Laxå, a los mejores especialistas del país, para aplicar complejos trabajos de pintura, lacas y dibujos.
Posteriormente, regresaba a la fábrica de Scania en Södertälje para el montaje final, como si se tratase de un camión de serie. Pero el toque mágico llegaba al final: el vehículo volvía al taller de Svempa, quien aplicaba los detalles finales que lo convertían en una pieza única. Gracias a este trabajo, desde que comenzó a producir ediciones limitadas para Scania, salieron de sus talleres más de 500 camiones Svempas, la mayoría de los cuales se quedaron en Europa, siendo Italia el país con mayor demanda.

Una unión indeleble
La relación entre Svempas y Scania demuestra cómo una colaboración de décadas puede trascender el producto y convertirse en parte de la identidad de una marca. Scania adquirió los derechos de la marca registrada Svempas en junio de 2021. La transferencia oficial se realizó el 29 de junio de ese año. Anders Williamsson, gerente de Operaciones Industriales de Scania, destacó la importancia del nombre. La marca Svempas se unió así a la transformación de Scania hacia energías renovables. Aproximadamente 500 camiones Svempas salieron de sus talleres hacia toda Europa. Cada cliente recibía una pieza única e irrepetible firmada por el maestro.
Por eso, hablar de Svempas es hablar de una parte esencial del ADN emocional de Scania: la que une potencia, estilo, cultura camionera y una comunidad de seguidores que sigue viendo en estos camiones algo más que una herramienta de trabajo.
Obras maestras sobre ruedas
Algunas de sus creaciones se convirtieron en auténticos iconos. Aunque tardaríamos en enumerar la cantidad de vehículos e historias que pasaron por sus manos. Destacaremos desde el comienzo sus primeros longlines e innumerables series limitadas.
- Scania R142: Ganador de la Nordic Trophy 1983.

- Red Pearl (2005): Un espectacular Scania con cabina T descapotable, cuyo motor modificado alcanzaba los 1.000 CV. Este T 500, posteriormente denominado R 999 destacaba por su carrocería descapotable. Construido en 2005, aceleraba de 0 a 100 km/h en solo 5 segundos. Su motor V8 de doble turbo alcanzaba 210 km/h de velocidad máxima.

- Blue Griffin (2005): Las cabinas más deseadas de Scania, longline. Basadas en las CP28 CrewCab y la CP31 CrewCab utilizadas en sus camiones de doble con acabado S Highline.

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Blue Shark (2008): Una edición limitada basada en una tractora Scania 620, que impresionaba por su carrocería de aluminio de 4 mm de espesor. Muy pocas unidades dedicadas, sobre todo, al público italiano.

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Black Amber (2011): Una serie limitada a 100 unidades que presentaba un acabado metálico marrón oscuro, con detalles en ‘llamas’ de carbón y perfil amarillo. Su interior era un derroche de lujo con cuero negro, volante perforado y un televisor LCD de 22 pulgadas. Estaba disponible con la gama completa de motores V8, desde los 500 CV hasta el mítico V8 de 16,4 litros y 730 CV.

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La Quimera (Chimera) (2014): Considerada por muchos su obra más extrema. Este «show truck» no era un camión de trabajo, sino una bestia de exhibición que rendía homenaje a la criatura mitológica. Montaba un motor central posterior V8 de 16,4 litros, alimentado por nada menos que seis turbocompresores Holset, que desarrollaba una astronómica cifra de 2.200 CV. Era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 5 segundos. Crear un camión basándose en la unión de la cabina más pequeña del fabricante, la de la serie P, con el bloque motor V8.

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Frost Fire (2022): Una de sus últimas grandes creaciones antes de vender la marca a Scania, que combinaba tonos de hielo y fuego. Con motorizaciones de 770 CV, un Scania 770 S V8 4×2 Highling.
- Fire Edition (2024): Ya con la marca en manos de Scania, destacan también ediciones limitadas con este Scania Super V8 770S Fire Edition.

- Series limitadas para la celebración de la presencia de Scania en diferentes países como Chile o la más reciente, Japón.
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